Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





miércoles, 15 de enero de 2025

REFLEXIONES PARA UN NUEVO AÑO

 

El inicio de un nuevo año suele hacernos reflexionar sobre los acontecimientos que sucedieron en el anterior e incluso pronosticar posibles situaciones que nos pueden acontecer. Pero si algo nos ha enseñado la historia reciente es la dificultad de predecir cualquier hecho, ante los giros tan rápidos e inesperados de los vividos, que han dejado atónitos a los iluminados que en su momento se atrevieron a hacerlos. Cuantas veces los analistas han cometido el error de augurar un futuro y haberse equivocado…. Tal vez los profetas de la antigüedad, portavoces de la Divinidad, podrían echar una mano, aunque sus revelaciones no solían ser del gusto del pueblo y menos aún de los gobernantes, sobre todo si se le llama al arrepentimiento, como hizo el profeta Jeremías al pueblo de Judá.

Arrepentimiento, es lo que muchos sintieron tras la caída del Muro de Berlín (1989) al poner sus esperanzas en el inicio de una nueva época de hegemonía democrática, y luego darse cuenta de que sus consecuencias sentaron las bases de la Guerra Fría. Un periodo marcado por un conflicto político-ideológico entre EEUU y la ex Unión Soviética (URSS), que pudo traer una tercera guerra mundial y polarizó al mundo en dos grandes bloques, uno alineado con el capitalismo y otro con el comunismo. Un comunismo fragmentado que llevó a la desaparición de la URSS, con una UE que se amplió rumbo al este y la OTAN que se extendió hasta las fronteras de Rusia. Un mundo bipolar donde se incrementó la carrera armamentística y su capacidad nuclear con mayor carga destructiva que la atómica.

Independientemente de pronosticar certezas futuras, podemos hacer reflexiones para el nuevo año. Un año 2025 que se presenta inquietante e incierto, tanto en lo bélico como en lo cultural y político. En lo bélico, mantendrá desgraciadamente dos guerras activas: la de Ucrania, en Europa Central, y sin visos de resolución y la de Oriente Próximo, en Gaza, junto a un creciente conflicto en el mar Rojo con los Hutíes de Yemen, y el hostigamiento de Hezbolá e Irán en el norte de Israel. Se mantendrán abiertos otros conflictos como la intención de China de anexionarse Taiwán o la amenaza creciente entre las dos Coreas. En lo cultural y político es preocupante por el crecimiento de las inseguridades: epistemológica (posverdad y escepticismo creciente); política (populismo, resurgimiento ideológico, crisis de la democracia); religiosa o doctrinal (mundanidad en la Iglesia, abandono de las raíces cristianas y crecimiento del fundamentalismo islámico).

La incertidumbre vendrá con la nueva presidencia en EEUU, de Donald Trump, tanto en las relaciones geopolíticas como comerciales del planeta. Incertidumbre en los gobiernos de Kiev, Teherán, Pekín, Bruselas o Ciudad de México ante el pragmatismo y decisiones de Trump, que podrá recortar el apoyo a Ucrania, se enojarán las tensiones con China, aumentará el rechazo a la inmigración y se verá afectado el multilateralismo y el derecho internacional. Sus criticas a la OTAN y la falta de inversión en defensa, de los europeos (España aporta un 1,28%, lejos del 2% comprometido) preocupa a la UE. Criticas extendidas a las actuaciones de la ONU, la OMC y la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional. Queda en el aire si mantendrá los acuerdos de Biden con Cuba y su relación bilateral con Venezuela. Las críticas de Sánchez a Trump no auguran unas buenas relaciones.

Si Trump cumple sus amenazas de cara a las exportaciones europeas, afectará a España tanto en la exportación de productos agrícolas, como en el sector automovilístico que sería de los mas perjudicados, junto al alemán. La intención de la UE de gravar los coches chinos preocupa a Sánchez ante la amenaza de China a las importaciones de carne de cerdo, un negocio donde España es líder. En cuanto a los españoles, se evidencia la percepción de un nuevo año económicamente negro donde sus hijos y nietos vivirán peor que ellos. El 80% de jóvenes españoles (18-35 años) se consideran olvidados por el Estado, con un futuro incierto. La tasa de desempleo juvenil es doble que la media mundial. Con una elevada precariedad laboral, contratos temporales, salarios reducidos y dificultades de acceso a la economía del conocimiento y cambios tecnológicos. Incapacidad de acceso a la vivienda cuyo problema se agrava por la inseguridad jurídica de los propietarios y la falta de incentivos fiscales. Por otro lado, los casos de corrupción que envuelven al Gobierno y su presidente, con falta de aprobación de presupuestos y consenso parlamentario asegurado, echan un pulso a la agenda política del Estado que le costará sobrevivir en esa situación. Ah, y el año de Franco decretado por su Sanchidad.

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado el 15-01-2025.


domingo, 22 de diciembre de 2024

EL PROPÓSITO

 

El despertar de un nuevo año trae consigo en los seres humanos una serie de propósitos que nos alegran el corazón y el alma, dándonos la esperanza de que todo va a ir mejor. Pero pronto van desapareciendo cuando nos enfrentamos a la realidad, que normalmente toma cuerpo de “poder” y de “querer”. La disyuntiva de querer y poder, están presentes en toda actuación del ser humano desde el principio de los tiempos. Adán, quería, pero no podía. Eva podía, pero no quería. El “querer y poder” refleja la conexión entre el deseo (querer) y la capacidad o acción para lograrlo (poder). Aunque querer algo es el primer paso para conseguirlo, poder hacerlo requiere recursos, habilidades, circunstancias favorables o esfuerzo. Sin motivación el impulso inicial que nos debe mover hacia una meta es inexistente. Solo cuando querer y poder coinciden, se abre el camino para alcanzar el éxito.

Recuerdo que cuando era chico el profesor del colegio decía: ¡nunca os desaniméis ante los problemas de la vida!, ¡no digáis que no podéis hacer esto o aquello!, ¡querer es poder! Chascarrillos populares dichos por personas que desean darnos aliento frente a las adversidades que se nos presentan. Sin embargo, tienen mucho de cierto. Solo tenemos que fijarnos en compañeros de estudios que eran una calamidad y después consiguieron posiciones relevantes en sus vidas fruto de su tenacidad y de su esfuerzo. El ser humano desea progresar, desea mejorar, transformarse, desarrollarse o simplemente ser o estar mejor que en el momento presente. Pero para conseguirlo debe prepararse, debe involucrarse en los compromisos sociales que nos envuelven, debe dejar la comodidad por el sacrificio y la impericia por tenacidad. Consciente de que todo propósito debe ser coherente.

Cualquier propósito es un equilibrio constante entre lo que quiero y lo que puedo hacer. También, la determinación o serenidad para adaptarse a situaciones adversas con resultados positivos. La historia nos ha puesto varios ejemplos de ello, como el de Einstein y Edison que fueron considerados discapacitados intelectualmente durante su infancia, marginados y rechazados por muchos que luego contemplaban como los frutos de sus capacidades cambiaban para siempre el curso de la historia. Otros, han mostrado su tesón y voluntad para realizar sus convicciones constándoles la vida o el rechazo de sus contemporáneos, como Copérnico, Servet o Fleming. Incluso hay quien era capaz de demostrar que las utopías pueden ser realidad, como Gandhi, Martin Luther King o Teresa de Calcuta. Casos donde el querer algo no tenía limites ni fronteras que le impidiera lograrlo. Esto sucede cuando el propósito y la voluntad son firmes y sus principios marcan una clara dirección que nada ni nadie pueden truncar por muchos sufrimientos y contrariedades que hayan acontecido en sus vidas.

Todo lo que quieras conseguir cuesta, y a medida que pongas el listón más alto los sufrimientos y contrariedades también lo serán. Es entonces cuando debes analizar si vale la pena conseguirlo y, desde luego, no poner excusas para eludir tu obligación o disculpar tu negligencia al abandonar tu deseo. La escritora, oradora y activista política sordociega, Helen Adams Keller, repetía a menudo “Podemos hacer lo que deseemos si lo intentamos lo suficiente”. A Keller la vida no se lo puso fácil, era una niña muda, sorda y ciega que pasó a ser con tesón y fuerza de voluntad una autora famosa y una personalidad decisiva del siglo pasado. Casos como el de Helen, o el de tantas otras personas anónimas que día a día se mantienen firmes en el propósito de conseguir ser mejores personas, profesionales o ciudadanos, nos hace considerar que el verdadero “poder” que nace del “querer” no radica en lo aparente, lo externo, lo lujoso, y, ni siquiera, de tu ingenio, inteligencia o posición social. Radica en tu fuerza interior. Esa capacidad de reponernos de los problemas e incertidumbres de la vida y salir fortalecidos.

Las personas con fuerza interior se guían por la motivación y su actitud proactiva para anticiparse a los acontecimientos, asumiendo responsabilidades y teniendo iniciativa. Su propósito se convierte en su objetivo, en la meta que se trazan de antemano, concreta y alcanzable. Como decía la activista política, podemos hacer lo que deseemos si lo intentamos lo suficiente. Que así sea, mostrando nuestro propósito para este nuevo año, anunciado por el Papa como Año Jubilar de la Esperanza, de ser peregrinos de la esperanza recorriendo las diferentes etapas de nuestra vida con entusiasmo y fuerza interior que promueva la construcción de un mundo donde florezca la justicia, y la paz abunde eternamente. 

 

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado el 22-12-2024.

lunes, 9 de diciembre de 2024

EL CONTAGIO

 

En sociología las masas son fenómenos de la vida social formadas por grandes grupos de personas que comparten intereses, conductas u opiniones, pero que no están necesariamente organizados. El comportamiento de las personas cuando forman parte de una multitud o grupo masivo puede influir en el pensamiento, las emociones y las acciones de los individuos, llevándolos a actuar de manera diferente a como lo harían en situaciones individuales. Gustave Le Bon, en su obra “Psicología de las masas” (1895) sostuvo que las multitudes tienden a ser irracionales y fácilmente influenciables. Jean-Gabriel Tarde, padre de la sociología social, enfatizó la importancia de la imitación en las masas y sugirió que las ideas y comportamientos se propagan dentro de ellas de manera similar a un “contagio”. El contagio de las masas o contagio social es un fenómeno en el que las emociones, comportamientos o ideas se propagan rápidamente entre las personas, como si fueran “infecciones” psicológicas.

Cuando lo que se contagia es la tolerancia de lo malo se sugiere la idea de normalizar conductas o situaciones negativas, al punto de que se vuelvan aceptadas o incluso comunes dentro de una sociedad. Es el efecto contagio que transforma a una sociedad en cómplices del daño por su ceguera. Podemos citar algunos casos donde ante la maldad la gente miraba a otro lado para no ver la podredumbre que les rodeaba. Así sucedió con el pueblo alemán que se tapaba los ojos mientras se quemaban a los judíos; o la sociedad vasca obligada a mentir en las causas de los asesinatos de sus seres queridos por ETA con la finalidad de no llevar la contraria al colectivo etarra. Debemos ser conscientes de que la negación del abuso genera más abusos y que el autoengaño es la antesala de la frustración. Perder la esperanza en la buena política es un sentimiento que surge cuando las personas se enfrentan a sistemas corruptos, ineficientes o autoritarios, donde las instituciones parecen estar diseñadas para perpetuar el poder de unos pocos en lugar de servir al bien común. Un desencanto que puede llevar a la apatía, la abstención electoral y la indiferencia hacia los asuntos públicos, perpetuando los problemas que originalmente generaron esa desesperación, lo que reforzaría una cultura de aceptación de las prácticas deshonestas.

Antonio Machado publicó al terminar la Guerra Civil en 1939 su libro en prosa con el título “Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo”. Mairena decía que “La política señores, es una actividad importantísima… Yo no os aconsejaré nunca el apoliticismo, sino, en último término, el desdeño de la política mala que hacen trepadores y cucañistas, sin otro propósito que el de obtener ganancia y colocar parientes”. No ser indiferentes frente a la política es fundamental para romper con la cultura de la aceptación, y despertar del abatimiento mostrando con claridad la disconformidad con la mala política que lleva a, nombramientos estratégicos, control de recursos públicos, reformas legales a conveniencia o el debilitamiento institucional intencionado. De no hacerlo formaremos parte de ese ejército de incondicionales dispuesto a todo con tal de seguir una ideología trasnochada o de falta de principios. Es entonces cuando el contagio se convierte en pandemia.

Casos como el de Hungría bajo el gobierno de Viktor Orbán es el ejemplo de gobiernos con el único propósito de perpetuarse en el poder. Para ello la receta que se sigue es la siguiente: impulsar cambios constitucionales para concentrar el poder en el Ejecutivo y limitar los contrapesos democráticos; debilitar el poder judicial con nombramientos de jueces afines a su partido; control de los medios estatales, clientelismo político para sus aliados leales y creación de una dependencia económica a su gobierno. De no prevenir la colonización de las instituciones el contagio será imparable. Lo será al comprobar que ciertos comportamientos deshonestos producen resultados efectivos (ganar elecciones, mantenerse en el poder), los adoptan; o cuando no hay consecuencias a las acciones negativas (falta de sanciones legales o sociales), se produce un incentivo en otros actores sociales, políticos o económicos a hacer lo mismo.

La prevención al contagio pasa irremediablemente con una buena educación ciudadana y con la promoción de valores democráticos y éticos en todos los niveles de la sociedad. Es cierto que la presión internacional puede ser efectiva, pero debe combinarse con acciones locales organizadas para generar un cambio duradero. Así se revertirá el contagio de las masas de negativo a positivo y se podrá prevenir el asentamiento de regímenes que buscan perpetuarse en el poder a toda costa.