Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





viernes, 30 de octubre de 2026

LETALIDAD DE UNA MALA GESTION

Felipe Gónzalez fue presidente del gobierno en 1982 y la base de su programa fue “que España funcione”. Su ingreso en la Unión Europea le proporcionó unos fondos de cohesión que supo aprovechar para financiar los Juegos Olímpicos y la Expo, unos eventos que renovaron la imagen que de España se tenía hasta esa fecha. El AVE (Alta Velocidad Española) llegó a España en 1992 de la mano de la Expo de Sevilla, un transporte de alta tecnología que mostró al mundo que nuestra nación podía competir con cualquier actor global. Aquella etapa ha sido enterrada cuarenta y cuatro años después por un Gobierno, también socialista, preocupado más por invertir el dinero de todos los españoles en mantenerse en el poder que en estructurar una inversión y mantenimiento adecuados en los servicios públicos. Esta desidia ha mostrado desgraciadamente su letalidad provocando en nueve meses dos catástrofes (Adamuz y Urda) con el terrible balance de más de cien muertos.

Desde el puesto de mando en Urda (Toledo), el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pronunció el 28-10-2026 esta frase: “no es asumible que se hayan producido dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año”. No lo es porque revelan la incompetencia manifiesta en la gestión y la doble responsabilidad de su Gobierno en ambos accidentes. Inasumible que el ministro Puente haga caer la responsabilidad sobre el personal del centro de mando de Atocha, lo mismo hizo en la anterior accidente de Adamuz (Córdoba) culpando al que pasaba por allí. Pero la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera le contradice: “el Gobierno no puede hablar de error humano después de lo que ha hecho con el mantenimiento y la seguridad”. Lo hecho es no haber concluido aún la modernización del mantenimiento del control de tráfico de las líneas de alta velocidad que ella dejó licitado y adjudicado en septiembre de 2021 por 94 millones a Thales España con fondos europeos, y que debía estar concluido en 52 meses.

La tragedia de Urda, tras la de Adamuz, no fue una fatalidad ni un hecho fortuito, sino la consecuencia de un fracaso continuado del Gobierno en la gestión de las grandes crisis del país. Pero la hipocresía de este Gobierno se pone de manifiesto en sus promesas y en sus hechos. Prometieron transparencia en averiguar las causas de esos accidentes y, nueve meses después del accidente de Adamuz, seguimos sin saber las conclusiones de la investigación. Y los hechos vergonzosos, la de tener un ministro, responsable de una infraestructura crítica cuyos fallos han causado tanto dolor, bromear hace pocos días en televisión sobre las averías de Renfe. Desde la pandemia a la invasión de Ceuta, pasando por el apagón de 2025 y la dana de Valencia, no es difícil atestiguar que el manejo de los medios y las prioridades gubernamentales se ha utilizado para obtener ventajas políticas o señalar al adversario. Como la inversión en el ferrocarril no da votos y sus resultados son largoplacistas la espera en invertir es larga y sus consecuencias letales.

Tras las 46 víctimas de Adamuz el pasado enero, la muerte de al menos 68 viajeros en Urda, en la misma vía, resulta inasumible tanto dolor de las víctimas y sus familiares sin asumir la responsabilidad política que conlleva.  El gobierno actual ha desmantelado la institucionalidad democrática de nuestro país. Pero muchos de sus simpatizantes, arrastrados por el sectarismo, la polarización y los réditos obtenidos, no le dan importancia a la anulación deliberada de los mecanismos institucionales que limitan, supervisan y fiscalizan la autoridad del poder ejecutivo. Pero a esos simpatizantes los hechos ocurridos les han roto totalmente la campaña, ya no pueden hablar de la vivienda, pensiones, salario mínimo o el derecho al aborto o la eutanasia. La huelga programada para el 11 de noviembre mantiene sumidos, a UGT y CCOO, en el dilema de mantenerla o anularla, han perdido todo argumento. El accidente ferroviario de Urda ha provocado que médicos, profesores, agricultores, policías y guardias civiles hayan suspendido huelgas, concentraciones y manifestaciones. Sánchez había reservado el tramo final para intentar una remontada. Ahora tendrá que dedicarlo a explicar qué ha ocurrido.

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo) Publicado 30-10-2026

martes, 20 de octubre de 2026

AVANZAR A TRAVES DE LA CRISIS

Timothy Garton Ash historiador y periodista británico, galardonado con el Principe de Asturias 2026. Publica “Europa en siete capítulos y medio” (Taurus), una radiografía del continente más antiguo y joven del mundo. Su ensayo parte de una preocupación profunda por el futuro de Europa ante la multiplicidad de desafíos a los que tiene que enfrentarse. Una Europa triste, con muchas fuerzas euroescépticas, antiliberales, nacionalistas y populistas. Donde somos atacados militarmente por Rusia, políticamente por Estados Unidos y económicamente por China. Ante esas tres presiones externas podríamos defendernos si coordinamos nuestra producción en defensa, y nos atreviéramos a construir un verdadero poder en materia de inteligencia artificial tal y como aconsejaba Mario Draghi.

El verdadero problema de Europa es la falta de voluntad política que existe entre los países miembros que miran más por sus propios intereses que por los de la casa común, que es Europa. Es el momento de innovar combinando unidad con diversidad. El apoyo de Europa a Ucrania es una muestra clara del camino a seguir, donde aceptando las diferencias, somos capaces de llevar a término acciones comunes como muestra de nuestro potencial como continente rico, libre y dinámico. Como decía Jean Monnet, “Europa se forjará en la crisis y será la suma de las soluciones adoptadas para esa crisis”. El motor de la necesidad no se logra con teorías idílicas, sino resolviendo problemas urgentes del día a día. El problema es si sabremos responder con suficiente rapidez y decisión.

La respuesta a los múltiples problemas a los que se enfrenta Europa no puede dilatarse en el tiempo y como dice Monnet se deben resolver día a día. Es obligatorio que los países integrantes de la UE cooperen más estrechamente y con rapidez tras el impacto de la guerra de Ucrania, la crisis energética y los recientes desafíos en el orden internacional. Ese avanzar a través de la crisis lo vimos en 2022, con la creación urgente de una autonomía estratégica en defensa, la desconexión del gas ruso y la transición exprés hacia energías renovables. Un pilar europeo resiliente, ampliado a nuevos temas de naturaleza económica y tecnológica, donde la UE avanza de manera decidida hacia una capacidad industrial y militar autónoma.

Es cierto que la invasión de Ucrania ha reabierto el debate sobre la ampliación de la UE, con otros países a las puertas. La ampliación tiene detractores, pero también es cierto que existe un precio muy alto de la no ampliación, pues si no entran en Europa buscaran apoyo en China o en otras potencias. La ampliación de 2004 supuso un reto de escala, pero las futuras ampliaciones de Ucrania y los Balcanes Occidentales plantean un desafío fundamentalmente geopolítico y de supervivencia estructural. La ampliación de 2004 obligó a la Unión a no repetir el modelo de adhesión simultánea masiva. Ahora se busca un proceso basado en méritos propios, pero acelerado por la urgencia de blindar la seguridad colectiva del continente.

Una nueva ampliación será más costosa y compleja que las anteriores. Ucrania, el mayor de los candidatos, saldrá de la guerra dividida y destrozada. Tanto ella como Georgia y Moldava (solicito su ingreso en 2022) tienen partes del territorio bajo control ruso, lo cual crea dificultades mayores a la vista de las acciones bélicas de Rusia contra países europeos. Estas candidaturas convierten la ampliación en un instrumento clave de política exterior. Todo ello implicaría que en un horizonte de cinco a diez años la UE debería ser capaz de defenderse, no solo convencionalmente, sino también nuclearmente. Lo que implicaría, según Garton Ash, dos cosas: la europeización de la OTAN, y la producción de una defensa propia. Para ello debemos ser capaces de reconocer la magnitud de la amenaza. Nadie creía que Ucrania pudiera resistir y defenderse frente a Rusia, en su ataque del 24 de febrero de 2022. Pero lo hizo. Si ellos pudieron, Europa más rica, fuerte y libre, también podrá. Avanzar a través de una crisis requiere aceptar la realidad y enfocar tus recursos en pequeños pasos prácticos en lugar de intentar controlarlo todo a la vez.

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado 20-10-2026 

viernes, 25 de septiembre de 2026

EL RELATO

 Los seres humanos, a diferencia de los no humanos, conservamos en la memoria acontecimientos de cierta importancia que se nos quedaron clavados en nuestra memoria y han perdurado durante mucho tiempo. Unos sucesos que nunca supimos la verdad de su autoría y solo nos quedamos con el relato ofrecido por los medios de comunicación y las arengas políticas. En la ciencia política moderna, el concepto de “relato” (o narrativa política) se refiere a la construcción de una historia estratégica por parte de un gobierno para moldear la percepción pública de la realidad. Uno de esos acontecimientos que siguen en nuestra memoria fue aquel atentado islamista (¿?) en la estación de Atocha del 11 de marzo de 2004, una matanza sin precedentes y que, hasta hoy, la crónica y el juicio nos llevan a que la autoría fue de unos islamistas que, por cierto, carecían de los conocimientos y las capacidades para llevar a cabo tal masacre. Sin embargo, el relato orquestado por la izquierda sirvió para que en las elecciones generales del 14 de marzo 2004 hubiera un vuelco electoral y las ganara el Psoe a pesar de que todas las estimaciones demoscópicas preveían una victoria del PPopular.

El relato resulta ser un arma defensiva en manos de Pedro Sánchez, es su modus operandi, la manera especial de actuar o trabajar para alcanzar el fin propuesto, que obviamente en su caso es permanecer en el poder todo el tiempo posible. Sánchez ha convertido la victimización y el relato de la persecución en un mecanismo para responder a las crisis que afectan al Gobierno, al Psoe y a su entorno. Su lógica de actuación ante una crisis es desplazar el foco y situar la discusión en los ataques a adversarios políticos, medios, jueces o poderes económicos. Su relato siempre pretende convertir la presión en persecución contra su proyecto político. Su manejo del relato le lleva a cambiar la posición defensiva por la ofensiva. Ese papel de víctima facilita la identificación y la cohesión del bloque progresista y a su vez movilizar al propio electorado.

El relato en manos de Sánchez convierte las mentiras en cambios de opinión. No importa cuál sea el acontecimiento: Indulta y amnistía a golpistas; forma gobierno con comunistas, nacionalistas y proetarras de Bildu; convierte sin pestañear la política española en el Sahara en súbditos de Mohamed VI; deja a España a obscuras por su mala política energética; produce un accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) con 46 víctimas mortales; Marruecos invade la ciudad española de Ceuta y el tío se va de vacaciones. Y nunca pasa nada, nadie dimite, nadie del gobierno fue responsable. El relato se acopla perfectamente a cada uno de esos, y otros, acontecimientos. Es la narrativa política, el relato, que permita cambiar la responsabilidad del hecho para endilgárselo a otro. Pero nuestra dignidad ciudadana nos obliga a desvelar esos comportamientos que basculan entre la ignorancia y el cinismo.

Ignorancia y cinismo, como el perpetrado por Pedro Sánchez ante la invasión civil de Ceuta por 80.000 súbditos marroquíes, alentada o consentida por Marruecos, y que la disfrazó de crisis migratoria. Unas palmaditas al presidente ceutí y a irse de vacaciones a La Mareta, que quiso terminarlas yéndose a Andorra los últimos días de agosto. Vaya cara dura. Envía a sus ministros en ruta turística a Ceuta para prometer medidas pendientes de cumplir y presentadas como si hubieran sido realizadas. Los mensajes encabronan más a los ceutís al oír de los ministros que son unos exagerados, unos xenófobos, unos intransigentes con los pobres invasores y que todo es subjetivo. Sánchez no volvió a pisar Ceuta y cuando hace entrevistas en medios afines dice estar muy preocupado con la situación de esa ciudad. Queda por aclarar cómo un líder tan preocupado ve innecesario comparecer sobre el terreno como se espera de cualquier gobernante consciente de sus responsabilidades. Mucho va a tener que esforzarse el gabinete de propaganda monclovita para establecer un nuevo relato que neutralice la humillante y desoladora indiferencia que el Gobierno, con su presidente a la cabeza, han mostrado ante el clamoroso fallo en la protección de la frontera. Cuando Pedro Sánchez piensa en hacer algo solo se refiere a crear un relato, una teoría de hechos alternativos donde el siempre salga bien parado.

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado 25-09-2026