Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





domingo, 12 de noviembre de 2023

DEMOCRACIA O TIRANÍA

En su preámbulo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce el derecho a rebelarse contra la tiranía: “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.  Cuando el gobernante tiene un poder total o absoluto, no limitado por unas leyes, especialmente cuando lo obtiene por medios ilícitos, y abusa de él, se denomina tiranía. El pacto de cuatro páginas suscrito el 9 de noviembre entre el PSOE y Junts, es una clara humillación a España, un desprecio al pueblo español al considerarlo como un imbécil y una amenaza hacia el Estado de derecho. Lo que está ocurriendo, que nadie se engañe, no va de izquierda o derecha. Esto va de democracia o tiranía.

Félix de Azúa, escribía el 11-11-2023 en “TheObjective” un artículo con el título “Irse preparando”, donde escribe que “…nos volvemos a encontrar en España con aquel partido socialista que en los años treinta del siglo pasado fue haciendo progresivamente todo lo posible para que estallara una guerra civil. Su máxima infamia, venderse a la Unión Soviética, se parece mucho a cómo se está vendiendo a los nacionalistas catalanes y vascos, con el apoyo de los comunistas”. Da que pensar estas líneas, como también lo que ese pacto permitirá: barra libre a los separatistas y derogación a la carta del Código Penal. La traca final será ver como los prófugos del procés son indemnizados por el Estado (Art. 296 de LOPJ). La ciudadanía desde hace unos días empieza a despertar y a enfrentarse a tanta ignominia demostrando, por ahora, que queremos democracia.

El incitador de la Moncloa, con este envilecimiento, nos está empujando al enfrentamiento civil y ante esta perspectiva cada cual ha de tomar sus decisiones. La hostilidad ya está en la calle y su grito ha traspasado las fronteras españolas hasta llegar a instancias europeas. Las asociaciones de jueces enviaron este viernes a la Comisión Europea un comunicado en el que denunciaban la “evidente intromisión en la independencia judicial y quiebra de la separación de poderes” que supone la asunción del concepto “lawfare”. También el CGPJ puso en conocimiento de la UE y de la Red Europea de Consejos de Justicia la “abolición del Estado de Derecho” que, a su juicio, está en marcha en España. Claman las asociaciones de juristas, fiscales, colegios de abogados, más de un centenar de abogados del Estado y el Colegio Nacional de Letrados de la Administración de Justicia.  Así como las asociaciones de la Guardia Civil, los sindicatos de policía y el Sindicato de Inspectores de Trabajo y SS. Pero me gustaría ver como las élites españolas que tienen poder e influencia en España también lo hacen.

Hemos padecido el indulto y la legalización preventiva de la sedición y la malversación para blindar la impunidad de aquellos que el 14 de octubre de 2019 fueron condenados a penas de prisión por delitos de sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia. Salieron gritando: “Ho tornarem a fer” (Lo volveremos a hacer). Este grito ya ha tomado forma con este pacto de venganza contra la soberanía nacional. Pedro Sánchez, dice que por el bien de España (¡vaya jeta!) se necesita dar un paso más: la amnistía. Se borran todos los delitos y se negociará una votación secesionista. “¿Alea jacta est” (la suerte está echada), o no? Depende del compromiso que tenga la ciudadanía con el deseo de defender la soberanía del pueblo y el derecho de éste a elegir y controlar a sus gobernantes o agachar la orejas y aceptar la tiranía de un presidente que se disfraza de demócrata accidental relleno de autocracia vocacional. Democracia o Tiranía, es el momento de elegir. Después no llores por lo que no supimos defender.

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado el 12-11-2023


martes, 24 de octubre de 2023

INGENIERIA SOCIAL

 

El uso de la expresión se inició en 1894 con un ensayo “La Question ouvrière à la fabrique néerlandaise de levure et d'alcool: Essai de solution pratique” del empresario y filántropo neerlandés Jacob C. van Marken. En el mismo, definía el papel de un “Ingeniero Social” centrado en la eficiencia, motivación y lealtad de los empleados para beneficio de la productividad empresarial. Sin embargo, a partir del año 1911, las críticas hacia las técnicas de los ingenieros sociales fueron aumentando. Durante la década de los años 30 y comienzos de los 40, los métodos de van Marken, cayeron en desuso hasta desaparecer. Fue el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, durante su alzamiento, quien recuperó los ideales de J.C. van Marken, pero los utilizó con otros fines, como herramienta para la manipulación de la población, consiguiendo el apoyo mayoritario de la casi totalidad de la población alemana para sus planes expansionistas. A partir de este momento, los métodos holandeses se convirtieron en técnicas de “Ingeniería Social”. El reciente carácter político modificó sus objetivos, sus métodos y sus herramientas, para centrarlos en la modificación de la conducta de toda la población.

Actualmente cuando se habla de Ingeniería Social (IS) se hace en clave tecno-económica y sociopolítica, aunque se trate de un fenómeno multidimensional. Por tanto, nos referimos a aquellas técnicas de intervención y persuasión social que poderes económicos o políticos ejercen sobre las comunidades para adecuarlas a sus intereses. En definitiva, es una operación de manipulación en aras de una posterior operación de dominación de la sociedad. Como la política lo pervierte y degenera todo en los últimos tiempos, el asunto de la ingeniería social se ha convertido en un arma arrojadiza de los partidos políticos. En cuanto a los instrumentos y mecanismos de acción que suelen usarse para llevar a cabo la ingeniería social son el poder económico, el poder político y el universo digital en el que estamos inmersos. Todo ello se traduce en un asedio de la libertad individual por medios culturales, políticos, económicos y tecnológicos. Un asedio que, aunque parezcan en su inicio pacíficos e incluso legítimos, pueden convertirse en violentos e ilegítimos a medida que se implantan.

La IS da paso a los Creadores de Opinión, especialmente entre los partidos políticos libres de todo juicio, favoreciendo el surgimiento de ideólogos, expertos y filósofos de salón, que ya no verán necesario legislar con el fin de regular la vida normal de las personas, sino para moldear “cómo” deberán vivirlas. Ejemplos los tenemos a diario en nuestro país: reducción de jornada laboral; política de subvenciones y pequeñas ayudas; la creación de tendencias ideológicas, morales, sexuales, o religiosas; o la implantación del adoctrinamiento oficial, desde la propia administración con la inestimable ayuda de fieles y asalariados. Unos creadores de ilusión que difuminan la ética y la moralidad mostrando las burdas mentiras como cambios de opinión.

La Ingeniería Social cambia los valores humanos y muestra aceptable cualquier distopia. Se aceptan las pequeñas mejoras políticas prometidas en cada legislatura, para que cuando se llega al poder se cambian esas promesas por la fabricación de futuros. Se confeccionan gobiernos, sin importar lo que puedan o no traer las intenciones de sus socios. Ya no se plantean cuestiones fundamentales para la nación en el Congreso. Se hace uso de decretos y mesas de negociación a la carta de los comensales, junto a relatores interesados, usurpando la función de las Cámaras Legislativas. Y, lo más grave, sin el consentimiento de las urnas. Un caos que permite decir que el futuro de los Ingenieros Sociales está asegurado, aunque el de la población no tanto. 

 

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado el 24-10-2023

sábado, 14 de octubre de 2023

EL DÍA ESCOGIDO

 

Tras tantos silencios, negaciones y frases huecas sobre la “amnistía”, que el gabinete monclovita de propaganda exige a todos los protagonistas, llegó el día elegido para pronunciarla: el 6 de octubre de 2023 en Granada, con la cumbre europea en la Alhambra, Pedro Sánchez ya habla abiertamente de la necesidad de la amnistía, iniciándose el “otro proceso” que bajo el manto de la investidura completará el del “procés català”. Si en 1491 los Reyes Católicos consiguen la rendición de Boabdil en Granada, tras diez años de guerra, y con ello unificar el reino de España, Sánchez inicia el 6 O, con su claudicación a los independentistas para conseguir su investidura, el secesionismo de Cataluña y la ruptura de España. Una nueva época en la historia, y ciego será el que no vea en ello un nuevo “proceso antiespañol” a la sombra clandestina del catalán Puigdemont, que el presidente del Gobierno español traerá bajo palio al prófugo que iba a reportar a España para juzgarlo. Todo ello en aras de cumplir ciegamente las ambiciones de un presidente en funciones que, a través de esa amnistía pretende mantenerse en el poder. 

Ya está todo más claro, si cabía a estas alturas, ya no se podrá decir por aquellos que depositaron su voto en favor de Pedro Sánchez que no sabían que apoyaban a una persona mentirosa, autócrata y sin ningún tipo de vergüenza, capaz hoy de defenderte a capa y espada aquello por lo que ayer se llevaba las manos a la cabeza. Sánchez negó los indultos, los pactos con los terroristas, la amnistía y un sinfín de cosas más. Y ha ido, una por una, incumpliendo cada una de sus promesas para luego usar como defensa que había cambiado de opinión. Por eso no caben ahora los arrepentidos, los que dicen que pensaban que sería diferente esta vez o los que, peor aún, se volvieron a creer sus palabras.

Si el “procés catalá”, del 1 de octubre de 2017, fue un golpe institucional desde el Palacio de la Generalitat extendido a toda la nación (se llame ahora como se llame), seis años después, el 6 de octubre de 2023, inicia el Sr. Sánchez su “proceso antiespañol” que, obedeciendo a aquel patrón, es comandado asimismo desde La Moncloa subsumiendo a los otros poderes del Estado. Con un Tribunal Constitucional (TC), confiado a un Cándido Conde-Pumpido que despliega la alfombra para que Sánchez marche como un César por los desechos de una España que ellos perpetran. Un presidente del TC que, sin reparo alguno, pues no es tan cándido, y con el tufo de conducir, con disciplina partidista, la apisonadora de una mayoría nutrida de exaltos cargos de Sánchez sin la ecuanimidad e imparcialidad exigibles, con la seguridad que aceptaran todo aquello que la maniobra de este nuevo proceso les ponga delante. Una maniobra que encierra una operación de largo alcance para anular la Constitución y permitir a Sánchez dotarse “de facto” de atribuciones plenipotenciarias cual Rey sin Corona o monarca republicano.

Paradójicamente, pudiera producirse el triste designio de que el inminente acto de jura de la Constitución por la heredera al Trono, la Princesa Leonor, y el llamamiento paterno a preservar la permanencia de España, supusiera el funeral simbólico de la Carta Magna que se dieron unos españoles para perdonarse entre sí al promover una amnistía que entrañó el tránsito del franquismo a la democracia. Una Carta que hace libres e iguales a los españoles que no se puede dejar violar por progresista, que son al progreso lo que el nihilismo a la Fe. Para reconducir la deriva, urge la comparecencia masiva de esa “mayoría silenciosa” que no quiere callar, como el otro día a lo grande en Barcelona, que no debe reducirse a desahogos, sino a actos de resistencia democrática para que ese “proceso antiespañol” no se produzca. No queremos que el “día escogido” se convierta en una fecha del nuevo alzamiento contra España.  

 

José Antonio Puig Camps (Dr. Ingeniero Agrónomo y Sociólogo)

Publicado el 14-10-2023