Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





sábado, 14 de noviembre de 2015

LA ISLAMIZACIÓN DE EUROPA



El terrorismo yihadista volvió a golpear salvajemente a París (noche del 13) en la que se puede considerar una nueva fecha negra de la historia reciente de Europa. Como siempre ocurre en estas situaciones de extremo dolor y máxima emergencia política y policial, todos los discursos suenan huecos y retóricos. Sin embargo, nunca serán pocas las condenas que se realicen ante tan cobarde acción.
En España nos miramos en el ombligo del independentismo catalán sin ser conscientes de la verdadera situación de terror que se está perpetrando en la Europa democrática. Situaciones como la catalana rebajan, si no anulan, el musculo político que debe tenerse ante posibles atentados y masacres, como el sufrido el 11 de marzo de 2004 en Madrid que, por cierto, aún no ha quedado claro los motivos reales de su autoría. Ese bajar la guardia nos hace centros del oportunismo terrorista.
Las oportunidades políticas que los países, en momentos de crisis institucional ofrecen a los insurgentes, es de tal calibre que de esos polvos surgen los actuales lodos terroristas. Teóricos como Eisinger, McAdam, Tilly y Tarrow, ya han ofrecido sus teorías de Estructura de Oportunidad Política (EOP) que parte del planteamiento central (apropiado en estos momentos de debilidades políticas e insensatez ciudadana), de que el tiempo-oportunidad y el destino de los movimientos es ampliamente dependiente de las oportunidades de los grupos insurgentes para cambiar la estructura institucional y la disposición ideológica del poder hacia ellos.
La elevación de las migraciones irregulares pone el listón de la seguridad global en lugar inalcanzable en países con democracias constituidas de pleno derecho. Esa situación obliga, a esos países, a dejar de discutir si son galgos o podencos y uniformar el estatuto prioritario de seguridad nacional, hoy en día global, que está en estrecha relación con el terrorismo y la criminalidad organizada.
La contemplación de los fenómenos migratorios como ámbitos propicios para el desarrollo de expresiones subversivas, criminales o terroristas contribuye a institucionalizarlos como espacios prioritarios de control, y condiciona la orientación de las políticas en la materia. Esta perspectiva halla su oportunidad política, para esa institucionalización, en los hechos de terrorismo padecidos en los inicios del s. XXI y que, trasladados a Europa, siguen manteniendo en jaque, y espero no en mate,  a todos sus ciudadanos. 
Si los propósitos de la democracia son: mejorar la calidad de vida y la dignidad del individuo, discernir y hacer cumplir los deseos de la comunidad, limitar el poder, y reducir los antagonismos sociales; el identificar a los migrantes como responsables de la buena parte del desorden e inseguridad presentes, es decir, como sujetos sociales incardinables en narrativas de riesgo, se estará rompiendo uno de los propósitos democráticos: reducir los antagonismos sociales. Antes que poner, en la diana del imaginario colectivo como culpables de cualquier problema o malestar social a los refugiados e inmigrantes, se deben establecer normas y leyes de obligado cumplimiento a nivel global que pongan remedio a las causas del efecto migratorio.
Los expertos antiterroristas saben muy bien dónde se encuentran los apoyos militares, políticos y financieros de los terroristas y Europa va a tener que sopesar muy seriamente cómo mejorar y aumentar el combate contra el yihadismo. No se puede dejar de actuar sobre países que impunemente facilitan la acción migratoria para dirimir sus intereses políticos. Las olas de refugiados hacia países europeos y no a los países musulmanes, son muestra de una invasión enmascarada y premeditada de estos últimos países, con la única pretensión de cambiar el sistema político, social, religioso y cultural del país receptor, sin importarles las consecuencias, a veces inhumanas, que se están cometiendo con sus compatriotas.
La islamización de Europa y otros territorios, son objetivos que se han fijado los islamistas radicales. Dentro del respeto a los derechos humanos, se deben usar todos los medios y toda la contundencia para perseguir y eliminar a las células terroristas que pretenden convertir a Europa en un cementerio.


José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
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Twitter: @JapuigJose

miércoles, 28 de octubre de 2015

EL ENVEJECIMIENTO: No existe una persona mayor típica



¡Qué manía tienen algunos partidos políticos para considerar la juventud como un atributo destacable en su actuación de gobierno!
Estos partidos deberían leerse el Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud 2015. Si lo hicieran, cosa que dudo pues muchos de estos jóvenes hablan mucho y leen poco, se darían cuenta que, tales atributos: juventud, deben ponerse en cuarenta al enfrentarlos con la realidad actual sobre lo que las personas mayores son capaces de hacer.
Uno de los retos que los llamados nuevos partidos, pero con políticas antiguas, deben conocer para descalificar inmisericordemente a lo viejo, es que muchas percepciones y supuestos comunes sobre las personas mayores se basan en estereotipos anticuados. Esto limita la forma en la que conceptualizamos los problemas, las preguntas que hacemos y nuestra capacidad para aprovechar oportunidades innovadoras. La experiencia indica –según la OMS-, que se necesitan nuevas perspectivas.
Las poblaciones mayores se caracterizan por una gran diversidad. Por ejemplo, algunas personas de 80 años tienen niveles de capacidad física y mental comparables a los de muchos jóvenes de 20 años. Además, sigue instruyéndonos la OMS, es preciso tener en cuenta que otras personas, en cambio, presentan una disminución considerable de sus capacidades a edades mucho menores.
La edad avanzada no implica dependencia. Las suposiciones acerca de la dependencia debido a la edad ignoran las numerosas contribuciones que las personas mayores hacen a la economía. Por ejemplo, una investigación en el Reino Unido, en 2011, calculó que, después de compensar los costos de pensiones, bienestar social y salud con las contribuciones realizadas a través de impuestos, gastos de consumo y otras actividades de valor económico, los adultos mayores hacían un aporte neto a la sociedad de casi 40.000 millones de libras, una cifra que será de 77.000 millones de libras en 2030.
Se habla mucho de discriminación social sin poner el acento en que, actualmente, podría haber más discriminación por razones de edad que por sexo o la raza. La discriminación contra las personas de edad avanzada no solo les afecta a ellas, sino que también ocasiona graves consecuencias para la sociedad en general.
Las distintas manifestaciones de esta discriminación, ya sean prejuicios, actitudes, prácticas o políticas, perpetúan estas creencias desvalorizantes y pueden dificultar la adopción de políticas más racionales y menoscabar la calidad de la atención sanitaria y social que se presta a las personas mayores.
En la edad avanzada, la salud no debe definirse solamente como la ausencia de enfermedad. Todos los adultos mayores pueden gozar de buena salud y continuar realizando todas las actividades que les interesan. A menudo, el gasto social y sanitario dedicado a los ancianos se considera un costo para la sociedad cuando, en realidad, debe entenderse como una inversión que permite ofrecerles la oportunidad de seguir realizando numerosas contribuciones positivas.
La OMS indica que datos empíricos demuestran que la pérdida de capacidad generalmente asociada con el envejecimiento solo se relaciona vagamente con la edad cronológica de una persona. No existe una persona mayor “típica”. Una vida más larga es un recurso extremadamente valioso. Otorga la oportunidad de repensar no solo cómo vivir la vejez, sino cómo podría desarrollarse toda nuestra vida.
Los partidos jóvenes, y sus dirigentes, pueden esgrimir que la salud de un anciano es un hándicap en su actividad que los enfrenta a la de los más jóvenes. Sin embargo, la OMS responde diciendo que la mala salud no tiene que ser una característica predominante de la edad avanzada. Cuando la persona mayor vive en buen estado de salud, esa nueva etapa de su vida, su capacidad para hacer lo que valoran será apenas diferente a la de una persona más joven.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
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miércoles, 14 de octubre de 2015

DÍA DEL DESCUBRIMIENTO



En la escuela me enseñaron que el 12 de octubre de 1492, tres carabelas capitaneadas por Cristóbal Colón descubrió América, concretamente una isla de las Bahamas (Guanahani). También me enseñaron que ese descubrimiento constituye uno de los momentos fundamentales de la historia universal y representa el encuentro de dos mundos que habían evolucionado independientemente desde el origen de la humanidad, lo cual cambió el rumbo de la historia.
Han pasado muchos años desde que deje la escuela y descubro con asombro, pues aún me siguen sorprendiendo algunas cosas, que cada aniversario, de aquel descubrimiento, siempre salen voces disonantes que ponen en tela de juicio ese gran acontecimiento. Más aún, cambian la historia de España como si se tratara del menú de un restaurante, hoy Colón es de Génova y otro día leo que es catalán.
Pero lo que más me duele es que se reniegue de nuestra bandera, de nuestro ejército, de nuestra historia, de nuestra Patria. Cada vez siento más envidia de esos países que ponen su bandera en lo más alto de su casa, en la solapa y hasta se visten con esos colores, sin vergüenza y con mucho orgullo de lo que son. En España, sin embargo, vivimos acomplejados de ser españoles, maniatados ante las violaciones a nuestros símbolos patrios y lo que más ofende, sin la confianza de que se haga justicia ante tanta afrenta y tanta vileza. Se defiende más al que ofende que al ofendido.
No debemos negar que, en todo aquel proceso colonial, se produjeron desmanes y abusos de todo tipo, como ocurre en cualquier colonización que dura, como en el caso de España, casi cuatro siglos. Pero gracias a ese descubrimiento estamos hermanados con más de 500 millones de personas de distinta raza, religión e ideología que usamos un lenguaje común: el español. Hechos, como este, no hemos sido capaces de enseñarlos correctamente en las escuelas, sobre todo en regiones con intereses torticeros que han ocultado, con aviesas intenciones, una realidad reconocida en todo el mundo civilizado.
¿Cómo podemos los españoles sentir vergüenza de nuestros orígenes? cuando vivimos en un país: España, que ocupa el quinto lugar del mundo como país más seguro, el segundo lugar donde menos niños mueren, el segundo de Europa por fabricación de automóviles, la tercera potencia del mundo en materia turística o la octava que mayor porcentaje de su PIB destina al estado del bienestar. Sentir vergüenza ¿de qué?, tal vez, de no ser español.
Este, mi país: España, que me ha permitido ser libre, pensar y decir lo que he querido, leer y estudiar lo que me ha apetecido, ir a donde he deseado y disfrutar de una paz que cuantos quisieran en este planeta. Tal vez no nos demos cuenta de ello, pero tenemos la obligación de conocer y estar agradecidos al día del descubrimiento. La estulticia no debería ser patente de corso para decir y hacer lo que uno quiera, pues la necedad, la ignorancia y las tonterías sí que deben avergonzar.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
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