Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





lunes, 15 de junio de 2015

LA TRAICIÓN, COMO PRÁCTICA POLÍTICA



La traición tiene la capacidad de cambiar el curso de los acontecimientos en solo unos momentos. Su poder es tan grande que a lo largo de la historia ha demostrado su capacidad para producir cambios cruciales en todos los ámbitos de la vida. La traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad.
La traición comienza con la conspiración hacia la persona o hacia el grupo al que se quiere traicionar, urdiendo un plan para conseguir su fin sin importarle los medios utilizados. Sus efectos políticos son tales que alcanza el ámbito actual del derecho, que la define como el delito que comete un civil o militar cuando atenta gravemente contra la seguridad de la nación.  
Dante Alighieri en su viaje al infierno, primera de las tres cánticas de la Divina Comedia, acompañado por Virgilio, símbolo de la razón humana, atravesará la montaña inversa del infierno, cruzará la puerta de la maldición donde se encuentra la excomunión de toda esperanza, con la finalidad de ser salvado por el amor de Beatriz, mensajera santa y sagrada, que le conducirá a las puertas del Paraíso.
En su viaje, el poeta florentino, nos describe los nueve círculos del infierno. Los cinco primeros son los más alejados del maligno, es el alto infierno, allí se encuentra con los paganos virtuosos, los lujuriosos, los glotones, los avaros y los condenados por el pecado de la ira y la pereza. Continua su viaje de ultratumba al bajo infierno, donde describe el  sexto circulo, el de los herejes; el del séptimo, los violentos contra Dios y contra sí mismos; el del octavo, el de los fraudulentos. Pero reserva el último circulo, el noveno junto al maligno, a los traidores, que para Dante es el más vil de los pecados.
Sandra de la Torre, en su ensayo “Por hacer paz y justicia” narra la traición como arma política durante el “interregno” en el reino de Aragón, periodo de dos años (1410-1412) durante el cual la Corona de Aragón careció de monarca tras la muerte de Martín I. La no existencia de un sucesor al trono puso de manifiesto la capacidad, una vez más, del ser humano de mostrar toda su vileza y ruindad ante la posibilidad de tomar el poder. Situación que produjo inestabilidad en Aragón, fractura de las élites sociales, conflictos sociales y un alto grado de violencia, donde la traición era la mejor arma para conseguir sus fines.
Situaciones como esta son un marco atractivo para la observación de las prácticas políticas llevadas al límite de sus posibilidades. Ahora, después de más de seiscientos años, las políticas utilizadas actúan de similar manera, mostrando que ese límite nunca existe. La traición se apropia, una vez más y sin disimulo alguno, del lugar relevante en las negociaciones para la toma de poder, mostrando que lo importante es el fin y no los medios. Los líderes de partidos políticos, como Pedro Sánchez, dan los diplomas de democracia y concede dádivas envenenadas a sus monaguillos de partido. Carece de escrúpulos con tal de saltear al poder y regala, a la extrema izquierda y a los etarras, su apoyo incondicional para gobernar en provincias donde el PP ha ganado las elecciones con mayoría simple.
Estos pactos son en realidad una huida hacia delante, una desesperada actuación para enmascarar los resultados nefastos obtenidos por los socialistas. Su traición no solo es a su partido, es también a sus votantes y a toda España. Más pronto que tarde tendrá que dar cuenta de esta actuación, sobre todo cuando los gobiernos multipartitos tengan que pasar de las palabras sin coste a la gestión de los problemas.
José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
Twitter: @JapuigJose

viernes, 5 de junio de 2015

DE LA CENA...A LA MERIENDA



Advertido por la diosa Circe de lo peligroso que era el canto de las Sirenas, Ulises ordenó tapar con cera los oídos de sus remeros y se hizo atar al mástil del navío. Si por el hechizo musical pedía que lo liberasen, debían apretar aún más fuerte sus ataduras. Gracias a esta estratagema Ulises fue el único ser humano que oyó el canto y sobrevivió a las sirenas, que devoraban a los infaustos que se dejaban seducir.
El mito de Ulises, descrito por Homero en la Odisea, me viene a la mente (¿por qué será?) al ver y escuchar una entrevista de TV5 a la pareja sentimental de P. F. Iglesias. Ese advenimiento mental fue parejo con mi visión de contertulios, periodistas todos, que con caritas embobadas absorbían las chorradas que decía, la tal Tania, en defensa de su imputación que le hace, por posible prevaricación, malversación y tráfico de influencias por el caso Aúpa, un juzgado de Arganda del Rey. 
La presencia de la tal Tania, pareja sentimental del tal P. F. Iglesia, en el plató de TV, mantenía obnubilados a todos los presentes. Al ver esa imagen, tan moralmente ofensiva para mí, me dije ¿será acaso esta señora la sirena que nos cita Homero en su Odisea? ¿Será verdad que al escuchar a estos “emergentes” de la política los españoles nos quedamos presos del hechizo musical de sus palabras e “ideas”? y… ¿Seré yo el único que llevo esos tapones de cera que Ulises se puso para no ser atraídos por esa nueva “tropa”? Si así fuera, pensé, o estoy ya gagá o tengo el remedio para no aceptar lo inaceptable: adquirir la cera de la razón, la prudencia o la cordura y llevarla siempre conmigo. Así, se podrá ver y escuchar los programas televisivos de analistas políticos y politólogos que, cual luciérnaga en la noche, se quedan pasmados  por la luz de estos nuevos intelectuales.
A la vista de los últimos acontecimientos políticos, como consecuencia de los resultados electorales del pasado Mayo, uno se da cuenta del infantilismo emocional que impera en la clase política española, digo española porque no percibo la no española. Los líderes de la izquierda aseguran, un día sí y otro también, que los resultados electorales es un “claro ejemplo” de que los españoles quieren un cambio de izquierdas. Ante este panorama o neorama, ellos, la izquierda, se ponen gallitos y van cacareando a diestro y siniestro que no quieren saber nada de la derecha, que ahora resulta ser solo el PP.
La izquierda, da lo mismo quien la escenifique o represente, hoy dice blanco y al ratito negro, sin importarle que no haya pasado del blanco al negro, o viceversa, ni veinticuatro horas. El tal  Pablo pone a “parir” al tal Pedro, y el tal Pedro pone cara de búho alelado que mira a todas partes para que, en ese arte de la escenificación donde la izquierda tiene el doctorado, se piense que no ha oído sus descalificaciones. Todo es válido con tal de tomar “la poltrona”.  Estos dos personajes me recuerdan los dibujos animados de Los Picapiedra, con las complejas relaciones entre ellos pero con una clara necesidad para sobrevivir, en ese caso, políticamente.
El aspecto percibido esta mañana, de la opinión publicada, me ha sido un poco más grata y coherente que otros días, pues en la tertulia política de A3 los periodistas mostraban su cansancio hacia estos  dos personajes (Pedrito y Pablito) e incluso del tercero en discordia, el tal Rivera, ante la ambivalencia que están mostrando en sus manifestaciones. Que vayan con cuidado, pensé yo, estos alternos de la política, no sea cosa que sus cenas protocolarias, para acercar posturas, se transforme en una merienda de negros.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
Twitter: @JapuigJose

sábado, 23 de mayo de 2015

FLATUS VOCIS



La campaña electoral, para Ayuntamientos y Comunidades, ha finalizado y en su recorrido, excesivamente largo, hemos estado oyendo multitud de mensajes y promesas. Al oír todo ese rebujo de palabras me vino a la cabeza la voz latina flatus vocis que, en la tradición filosófica medieval, indica la acción de emitir palabras carentes de sentido y defenderlas como si lo tuviesen.
La defensa de la mentira y de las vaguedades, la divagación y el circunloquio, es lo único que ha hecho acto de presencia en los diferentes mítines, intervenciones en televisión y radio de los políticos de turno. Por otra parte la presencia de periodistas, como “analistas políticos”,  solo han contribuido a echar más leña al fuego de esa hoguera de las vanidades quemando, a la vista de todos y sin el menor pudor, el poco prestigio que pudieran tener.
El alarde de ciertas cadenas de televisión por enaltecer a unos y humillar a otros ha colaborado también, y de qué manera, a mostrar al ciudadano que los flatus vocis continúan teniendo éxito y audiencia. La desorientación en estas elecciones es tal, que solo faltaban las encuestas tendenciosas y proselitistas, de más de un medio, para dejar noqueados y pasmados a los pocos ciudadanos que quieren informarse antes de manifestar su derecho democrático al voto.
Pero esto, por desgracia, no va a ser todo. Si la campaña que ha finalizado nos ha dejado cansados, hastiados y hartos, lo que viene a continuación será para echarse a temblar. Ante un panorama de falta de mayorías absolutas que, a pesar de lo que se suele decir en contra, es lo único que permite centrarse y gobernar, nos vamos a encontrar con cientos de ayuntamientos y algunas comunidades donde los perdedores gobernarán su correspondiente feudo, dejando en la cuneta a los partidos ganadores.
Ya solo le queda al pueblo, si, ese que los radicales de izquierdas y algunos no tan radicales siempre tienen en la boca, ver en pantalla panorámica y 3D como les hacen la peineta los “demócratas de toda la vida” al elegir estos, y no aquellos (el pueblo), el partido perdedor que va a gobernarles. Pero, encima, oiremos que lo han hecho por el bien del ciudadano, mostrándonos una vez más que los flatus vocis continúan teniendo éxito. ¡Vaya tropa!

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
twitter: @JapuigJose