Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





jueves, 25 de mayo de 2023

PERIODO DE REFLEXIÓN

Dicen que reflexionar es detenerse y observar con detenimiento. Es la antesala de la lucidez y del desarrollo de la consciencia. Si, de la consciencia como la capacidad del ser humano para percibir la realidad y reconocerse en ella. La reflexión humana trata de buscar explicaciones de los acontecimientos observados ante una sociedad donde hacerlo parece que sea un acto revolucionario, dado que a lo que se nos alienta, por el contrario, es a dar una respuesta impulsiva ante cualquier situación. Por lo tanto, impulso y reflexión son incompatibles. A la vista de esto no se debe intuir que toda respuesta impulsiva sea siempre errónea, ni que a través de la reflexión se llegue a conclusiones correctas. Todos hemos tenido situaciones donde la reflexión nos ha hecho dudar para tomar una decisión y el instinto nos ha hecho tomarla y acertar. Pero lo cierto es que no es posible anticipar las consecuencias de nuestros actos, por eso debemos examinarlos antes de actuar y solo emprender lo que va a ser bueno para nosotros y para los demás. En resumen, podríamos decir que debemos domar el instinto y aprender a pensar.

El instinto entra en acción cuando tenemos que tomar decisiones rápidas con información fragmentaria. La razón es especialmente útil cuando tenemos mucha información y tiempo suficiente para reflexionar sobre ella. En el encéfalo esto se plasma en dos sistemas diferentes. El del instinto y el de la razón. El primero, también conocido como sistema heurístico, nos permite tomar decisiones de forma intuitiva y con rapidez en situaciones familiares. El segundo, también llamado sistema analítico, opera más lentamente, es secuencial, se basa en reglas y nos permite desarrollar el razonamiento lógico abstracto y el pensamiento hipotético. Un aspecto clave de cómo funciona el pensamiento es que el sistema analítico es capaz de inhibir el sistema heurístico e imponerse sobre él cuando es necesario. Por así decirlo, la consciencia toma el mando y bloquea las respuestas instantáneas. Al llevar esta cuestión a nuestra vida cotidiana observamos la inhibición del instinto cuando somos capaces de pensar las cosas cuidadosamente y con éxito, siguiendo un razonamiento lógico en lugar de dar una respuesta inmediata, automática y a menudo errónea.

Así pues, para inhibir el instinto adecuadamente debemos ser capaces de pensar las cosas antes de tomar la decisión, de lo contrario, tomaremos un dictamen equivocado. En unos días, se celebra en España las elecciones, primero (28 mayo) deberemos elegir a representantes para los ayuntamientos y comunidades autónomas. Mas tarde, finales de año 2023, se celebrarán las elecciones para elegir al Gobierno del país, que conducirá durante cuatro años el poder ejecutivo del Estado. Se dice que las primeras van a ser muy importantes y referente para las últimas, por eso este año debemos ser más cautelosos que nunca a la hora de cumplir nuestra obligación democrática de votar. Las elecciones no son un fin por sí solas. Su propósito, como lo indica la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el de establecer la voluntad del pueblo con respecto a su gobierno. El ciudadano debe tener la capacidad para percibir la realidad y reconocerse en ella, de lo contrario su voto solo servirá para beneficiar a quienes no se desean. Esa capacidad ciudadana debe preguntarse si en España, como Estado, se respeta su forma política (monarquía parlamentaria), la división de poderes, el sistema parlamentario y el concepto de democracia (que en nuestro país es la representativa). De no respetarse, debemos reflexionar al ofrecer nuestro voto.

El actual gobierno con sus decisiones, tomadas a lo largo de sus cinco años de mandato, ha mostrado poca capacidad de respeto a la monarquía, a la división de poderes, al poder del ciudadano representado por el sistema parlamentario e incluso ha cruzado líneas rojas en cuanto a aceptar democráticamente la voluntad del pueblo. Ha despreciado a todo aquel que no piensa como él, ha mostrado un claro caciquismo con las instituciones y ha avalado y potenciado la división en la sociedad. Ha alterado a última hora el censo como consecuencia de las nacionalizaciones provocado por la Ley de Memoria y lo que es mas grave, los últimos acontecimientos del voto electoral, está haciendo extender en redes sociales y canales de comunicación interpersonal la idea de un posible fraude electoral este año. Si las elecciones son el punto central de la vida política y la piedra angular que sostiene el sistema democrático, debemos ser conscientes, en este periodo de reflexión, de hacer valer nuestro voto.

José Antonio Puig Camps -Doctor Ingeniero Agrónomo y Sociólogo

Publicado 25-05-2023

domingo, 7 de mayo de 2023

EL COMPORTAMIENTO ELECTORAL

 

Si bien el comportamiento del votante viene siendo estudiado desde que tuvieron lugar las primeras elecciones, lo cual se remonta a los siglos XVIII y XIX, sobre todo en el Reino Unido y EEUU, el estudio científico moderno del comportamiento electoral no comienza a andar hasta mediados del siglo XX. El estudio del voto de las personas ha generado cuatro grandes enfoques teóricos genéricos (modelo sociológico, modelo psicosociológico, modelo por clivajes y modelo racional), además de otros enfoques más particularistas, como el voto por temas. El modelo sociológico (identificado con la escuela de Columbia) pone énfasis en la pertenencia a un grupo social en particular como son familia, trabajo, religión y lugar de residencia. El modelo sociopsicológico (identificado con la escuela de Michigan) considera que el voto se produce fruto de la identificación partidista entre un elector y un partido concreto. El modelo por clivajes (división de los votantes) considera que ciertos acontecimientos históricos han generado divisiones sociales estructurales que han acabado perfilando diferentes bloques de electores, por ejemplo: centro-periferia, propietario-trabajador…. El modelo racional considera que el elector vota por aquel partido que le genera más utilidad o beneficio. El llamado voto por temas es un enfoque centrado en estudiar el impacto de diferentes factores sobre el voto, como la economía, la corrupción, el género, la inmigración o el candidato.

Otros factores que vienen a reforzar los enfoques anteriores son destacables dos: el papel de los medios de comunicación y el de las campañas electorales. El efecto de los medios de comunicación siempre se ha puesto de relieve desde la creación de la radio, prensa y televisión, como medios para condicionar el voto de las personas. Por otro lado, la explosión de las redes sociales está siendo determinantes por la facilidad de penetración y difusión de la información, y por la capacidad de introducir noticias falsas o posible influencia de Gobiernos extranjeros sobre las elecciones de un país hacia unos tipos de partidos o ideologías. El segundo factor externo que cabe destacar es el papel que las campañas electorales tienen a la hora de explicar la orientación del voto. Aunque a nivel legal estas campañas tienen una regulación y un periodo determinado, previo al día de las elecciones, se observa como ese tiempo se ha difuminado y se habla ya de “campaña permanente”. Otras veces su utilización raya el descaro lo que obliga a las Juntas Electorales a expedientar por su mal uso. Lo hemos visto con el presidente Sánchez y su portavoz Isabel Rodríguez que han sido expedientados por hacer electoralismo desde la Moncloa. Esto último es un claro ejemplo de contaminación expresa del voto por el peso que tienen los factores institucionales en el sistema electoral y de vulneración del principio de equidad.

El principio constitucional de equidad electoral está diseñado y sustentando en la igualdad de condiciones que deben gozar todas las personas que contienden a un cargo público. En cualquier contienda electoral que se desarrolle en un sistema democrático como el nuestra, la equidad debe ser un ingrediente fundamental para generar confianza no solo entre los actores políticos participantes, sino ante la propia sociedad que define con su voto el rumbo de una nación y como fundamento de legitimación de la democracia. Por otra parte, la manipulación política dentro de cualquier sistema electoral hace un daño terrible a los sistemas democráticos. Si lo que pretendemos es que el sistema de votación refleje la voluntad política del elector, el problema surge cuando las preferencias de los votantes pueden no estar reflejadas en la toma de decisiones colectiva, es lo que se conoce como “paradoja del voto”, que revela esa manipulación.

En España la utilización engañosa del voto se ha puesto de manifiesto en las últimas elecciones donde el votante se ha visto engañado al tener que ceder su voto a otro, u otros partidos, que nunca entrarían en su elección. Este año se van a poner en juego futuros gobiernos, por un lado, el 28 de mayo se pondrán las urnas para que los españoles acreditados para votar elijan a sus representantes autonómicos y locales, por otro, a finales de diciembre se hará para elegir el futuro gobierno de la nación. Sin embargo, a fecha de hoy cualquier pacto de gobierno es inviable si lo que se desea conseguir es la estabilidad y la implementación de las políticas de cada ideología. Todas las partes deberán proponer políticas encaminadas a llegar a un acuerdo, lo que quiere decir que en la mesa de negociación se traicionarán las preferencias de los votantes si no se cumplen los programas electorales con el que un partido político o candidato se presenta a unas elecciones.

 José Antonio Puig Camps -Doctor Ingeniero Agrónomo y Sociólogo

Publicado 7-05-2023

sábado, 22 de abril de 2023

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 

Si creemos lo que dicen la prensa diaria y la televisión, cada modelo nuevo de chip, cada componente nuevo de software, cada nuevo adelanto en las redes sociales y cada modelo nuevo de teléfono móvil u otro dispositivo portátil cambiarán nuestra vida de forma revolucionaria. Nadie discute que el efecto de la tecnología informática en la vida diaria del ciudadano de a pie ha sido revolucionario y nadie pone en duda que las tecnologías digitales están en nuestras vidas más tiempo del que pensamos. Sin embargo, es necesario recordar que la tecnología no es neutra, sino que juega un papel constitutivo en nuestra vida diaria. Las tecnologías constituyen formas de vida y reconfiguran, reestructuran y modulan las actividades humanas, ofrecen posibilidades, pero también amenazas. Cuando los individuos se convierten en identidades cuantificadas, la sociedad corre el peligro de convertirse en una dictadura sujeta a los datos.

En la historia de las ciencias de la computación siempre se ha intentado emular al ser humano y crear maquinas que imitan su inteligencia. Así llegamos a la inteligencia artificial (IA), cuyo término fue acuñado formalmente en 1956 durante la Conferencia de Dartmouth. Para la evolución de la (IA) las dos fuerzas más importantes fueron la lógica matemática, la cual se desarrolla rápidamente a finales del siglo XIX, y las nuevas ideas acerca de la informática, también llamada computación unido a los grandes avances en electrónica. Estas nuevas ideas, han hecho participes en el desarrollo de la ciencia computacional a la filosofía, la neurociencia y la lingüística y el modelo utilizado para la gran disrupción tecnológica en esta materia ha sido la Red Neuronal Artificial (RNA), un modelo inspirado en el cerebro humano que imita el funcionamiento de las redes neuronales de organismos vivos a través de un conjunto de unidades llamadas neuronas artificiales conectadas entre sí en forma de red.

Una red neuronal es un método de la inteligencia artificial que enseña a las computadoras a procesar datos de una manera que está inspirada en la forma en que lo hace el cerebro humano. Para esa enseñanza necesita del aprendizaje a través de algoritmos informáticos que van mejorando automáticamente a través de la experiencia. Este método de aprender y mejorar continuamente permite que se realicen tareas complejas, que no podrían ser realizadas mediante la programación clásica basada en reglas. Las dos técnicas que actualmente se utilizan de IA son: el Machine Learning y el Deep Learning. Este último está inspirado directamente en la arquitectura de las neuronas del cerebro humano, lo que le permite profundizar en su aprendizaje y permitir preguntas como vemos en las aplicaciones Siri, Alexa o Cortana. Uno de los responsables de esta realidad ha sido OpenAI (compañía de investigación de IA) que a finales del año pasado lanzó ChatGPT una inteligencia artificial con más de 175 millones de parámetros que está entrenada para mantener conversaciones a través de los chatbot donde solo tienes que hacerle preguntas de manera convencional y las entenderá.

Estos chatbot son solo una pequeña parte de la IA, un terreno amplio que sus propios creadores han hecho una llamada de atención para una regulación y uso responsable. Entre los que proponen la regulación responsable se encuentran varios ganadores del premio Turing, considerado el Nobel de la informática. Max Tegmark, cofundador de la Future of Life Institute del MIT ha señalado que “los riesgos de la IA están aquí y ahora, y no podemos permitirnos esperar hasta que suceda algo catastrófico para tomar medidas preventivas”. Sin embargo, no parece conveniente prohibir herramientas como ChatGPT ya que no evitaría su proliferación. Debe regularse para evitar situaciones como las imágenes (falsas y ultravirales) de Su Santidad paseando por el Vaticano disfrazado como un rapero -creadas con herramientas de inteligencia artificial-, que han demostrado los peligros de una realidad paralela cada vez más asequible.

La inteligencia artificial no tiene como finalidad reemplazar a los humanos, sino mejorar significativamente las capacidades y contribuciones humanas. Unas mejoras que todavía está por ver si los cambios que trae serán positivos o negativos para la sociedad. Por ello no podemos esperar, ante los posibles riesgos de la IA, y actuar para reducir el impacto de los sesgos garantizando comportamientos éticos y responsables por parte de los creadores de modelos de lenguaje, a través de políticas que aseguren la no utilización de estas herramientas para fines dañinos. Además, los usuarios deben entender que son herramientas automatizadas cuya información puede contener errores.

José Antonio Puig Camps -Doctor Ingeniero Agrónomo y Sociólogo

Publicado 22-04-2023