Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





lunes, 11 de abril de 2016

SEGUNDA VUELTA



Muchos españoles empezamos a vislumbrar en que consiste la “nueva política” en España. Tras las elecciones del 20D el pueblo español ha manifestado que ya no quiere mayorías absolutas. La reflexión para formar un nuevo gobierno, ante esta situación, pasa por pactos entre los partidos. Esto que parece tan fácil en Europa, donde los partidos de izquierda y derecha pueden pactar, en España se observa que es imposible. El resultado electoral ha mostrado un nuevo panorama político, cuya novedad es que por primera vez un gobierno necesita el concurso de, al menos, dos partidos de ámbito nacional. Si todas las combinaciones del llamado gobierno del cambio pasan por el PSOE, todas resultan ser imposibles por un juego de vetos cruzados.
Dos nuevos partidos, con peso de votos y escaños, irrumpen en la política española: Ciudadanos (C´s) y Podemos (P´s). El primero se ha alimentado de UPyD y del voto joven, del PP y PSOE; el segundo lo ha hecho del nuevo voto, IU y PSOE. Por otra parte los nacionalistas, separatistas y comunistas, muestran una predisposición común a unir sus votos a quien le permita: un asiento seguro en el reparto de cargos del nuevo gobierno o apoyen sus derivas independentistas. Los buenos ojeadores atisban que, de todos los partidos con fuerza de escaños, el que mejor les viene sin lugar a dudas, es el PSOE, y a él le dirigen su comunicación no verbal y, éste, los recoge con indicios, gestos y signos de su aceptación.
Sin querer, o queriendo, el Sr. Rajoy allanó a los socialistas el campo para poner en practica esa nueva política de cambio que, como siempre, consiste en moverlo todo para no cambiar nada. Lo primero que tuvo que hacer el Sr. Sánchez es aceptar el envite monárquico de formar gobierno y, una vez esto, encontrar a alguien que le facilitara la aritmética parlamentaria, es decir, un bloque que, al menos, tuviera más votos que los alcanzados por el PP (123), y lo encuentra con C´s (40). Así las cosas, y con los 130 escaños, había que manifestar a bombo y platillo su gran acuerdo. El siguiente acto, de este teatrillo socialista, es mostrar al pueblo español su talante negociador y presenta junto a ciudadanos su “documento”, unas medidas que, sin haber contado con ningún otro partido, deben ser acatadas cómo tabla de la ley para futuras negociaciones.
Llegada la envestidura, el parlamento tumba su “documento” tanto en primera cómo en segunda vuelta. Y es, a partir de entonces, cuando el Sr. Sánchez deja de ser candidato, cuestión que aún no ha asumido. El rey Felipe VI, ante la negativa parlamentaria a la envestidura, no asigna nuevo candidato y deja pasar un tiempo de reflexión antes de decidirlo. A pesar de todo esto, C´s y PSOE, siguen intentando formar un gobierno pero con dos condiciones: que el presidente sea Sánchez y que se acepte el “documento”. Esto es difícil de admitir por parte del partido popular que, siendo el partido más votado, tiene que dejar el sillón al perdedor.
El teatrillo del Sr. Sánchez abre su enésimo acto con una reunión a tres partidos: Psoe, C´s y P´s, con el objetivo de iniciar las negociaciones que concluyan en un acuerdo para la constitución de un nuevo gobierno. En palabras del Sr. Hernando, portavoz socialista para estos menesteres, una reunión donde nadie piensa levantarse hasta que no haya acuerdo. Tan solo dos horas fueron suficientes para que los podemitas se levantaran y tiraran la toalla del pacto. La quiebra ya no se oculta. Tras la reunión quedó claro que será casi imposible que socialistas y podemitas acerquen posturas para, junto a Ciudadanos, llegar a un acuerdo que haga al socialista Pedro Sánchez presidente del Gobierno.
A raíz de esta situación, el portavoz del Grupo Popular volvió a repetir que el presidente del Gobierno en funciones volverá a llamar a Sánchez cuando acceda a responder, cuando admita el diálogo sobre su propuesta de gran coalición. Es un requisito que todavía no se cumple, porque el equipo negociador de los socialistas insistió en mostrarse esperanzado en sacar adelante su plan del trio de gobierno, aunque los otros dos implicados, Ciudadanos y Podemos, se nieguen a entrar en la operación y reclamen exclusividad en la relación.
Al teatrillo de Sánchez solo le queda el epílogo. Cómo no soy adivino no me atrevo a relatarlo, pero si diré que ante esta situación solo queda pactar con el PP o volver a las elecciones, unas elecciones que tendrían el significado de una segunda vuelta o balotaje. Si bien es cierto, según indican los sondeos, que no servirá para despejar el panorama político actual, sí que permitirá a los votantes, a la vista de lo que cada partido ha mostrado en este impasse desde el 20D, a quien está votando, además, obligara a los partidos a la gran coalición.  Alguno de Vds., dirá que al Sr. Sánchez aún le queda una tercera situación, la de pactar con Podemos, comunistas, nacionalistas y separatistas, pero esto ya no sería un epílogo sino el prólogo del fin del socialismo español. 

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
http://josantoniopuig44.blogspot.com.es/
Twitter: @JapuigJose

jueves, 24 de marzo de 2016

PORQUE ES MÍO TU DOLOR



¿Por qué estás triste?, le preguntaba el padre a su hija. Ella le miró y respondió: porque ha muerto la hermana de mi mejor amiga y su dolor es el mío. Cuando presenciamos actuaciones así, estamos asistiendo a un acto de amor y comprensión por el dolor ajeno. Es un sentimiento de empatía, de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra, a su amiga. Estos días hemos presenciado la pena de la gente, ante hechos desgarradores que han sacado de cada uno de nosotros ese sentimiento de angustia, porque es nuestro el dolor de ellos.
El pasado domingo de ramos, un autobús procedente de Valencia volcó en la carretera AP7, en el término municipal de Freginals (Tarragona), saltándose la mediana de la autopista y chocando con otro vehículo que circulaba en dirección contraria. Un accidente que se llevó 13 vidas de unos jóvenes, de distintas nacionalidades, que les unía una beca de estudio Erasmus y unas horas de disfrute de las fiestas falleras. Horas después esa alegría se transformaría en llanto y tristeza que se reflejaba en la cara y los gestos de familiares y amigos que iban acudiendo al lugar del siniestro.
El martes siguiente, el terrorismo islamista volvió a sacar sus garras asesinas en pleno corazón de la Unión Europea: Bruselas. Un doble atentado reivindicado por el Estado Islámico (ISIS) que ha dejado al menos 30 muertos y más de 230 heridos. Enésimo renacer de la amenaza terrorista, un ataque coordinado en el aeropuerto de Zaventem y en una de las estaciones del céntrico distrito europeo. Mucho es el dolor y desaliento que estos asesinos van sembrado en Europa, un hecho que nos vuelve a recordar últimos atentados de París, Londres y Madrid.
La gente se une ante hechos similares. Llora y se desespera sin encontrar respuesta a tanto dolor. Comprender el sentido del dolor y del sufrimiento humano es uno de los desafíos más complejos de la fe cristiana ¡Como enfrentarnos a tanto dolor tan solo con palabras! No es de extrañar que nos preguntemos, que siendo Dios amor y omnipotencia, ¿por qué permite el dolor en el mundo? Andre Frossard, amigo francés muy cercano al Papa Juan Pablo II, decía que el origen del dolor y del mal son las piedras en las que tropiezan todas las sabidurías y todas las religiones. El propio Jesús en su vida pública, enseño su Evangelio y mostró el camino de la salvación del alma, venció la enfermedad y aun la muerte. Pero no suprimió el sufrimiento ni aclaró su misterio. Sin embargo lo asumió y le dio un valor moral, formulando uno de los pensamientos más hermosos de la historia: "Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados".
El misterio del dolor y de la muerte es incomprensible para el ser humano, que ante la falta de respuesta, culpa a Dios por no tenerlas y, con ello, le confiere un concepto demasiado antropomórfico. Solo podemos recibir alguna respuesta a través de la religión, a través de la fe en la resurrección y en el acercamiento a Dios. No existe nada ni nadie en nuestro mundo, capaz de darnos el bálsamo que nos haga sentirnos vivos después de sufrir el dolor o la muerte de un ser querido. Solo, como decía San Agustín, reconociendo nuestra miseria humana y la misericordia de Dios somos capaces de resurgir de los avatares de la vida. Una vida que además de ser un derecho es un privilegio.
Nada podemos decir a esos padres, hermanos, familiares y amigos que han sufrido tan enorme pérdida en el accidente y en el acto terrorista. Solo la solidaridad y apoyo, junto al rechazo del brutal atentado, puede transmitir algo de consuelo. Porque es mío tu dolor. Los cristianos elevamos la oración a Dios para pedirle que les dé el consuelo prometido en las bienaventuranzas. Siendo el ser humano plenamente corporal, tiene sin embargo algo propio que le permite ir más allá de lo corporal: su alma espiritual. Un alma, que como dice la canción, nos concede la paz infinita: “Mi dolor es tu dolor, bien de mi vida. Si del alma viene la paz infinita, no te engañes y reconoce que me necesitas”.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
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jueves, 10 de marzo de 2016

Un Nuevo Periodo en el Pensamiento Político



La Tercera Vía es el nombre que se ha dado a una variedad de aproximaciones teóricas y propuestas políticas que sugieren un sistema económico de “economía mixta” y una ideología política reformista. En la práctica política se rechazaba tanto la libertad en la economía –libre mercado-, cómo la de un mercado totalmente controlado -marxista/leninista-. Las filosofías de la tercera vía han sido a menudo descritas cómo una síntesis de capitalismo y socialismo por algunos de sus proponentes y, dado que el término –tercera vía- está falto de concreción, su definición se puede situar en un sentido amplio o en el más estricto de la palabra que iría desde los que apoyan la socialdemocracia a aquellos que apoyan el liberalismo progresista e incluso, el equidistante capitalismo social.
El término se popularizó en 1955. Menciones al mismo los encontramos, en E. P. Thompson (dedicado a encontrar esa Tercera Vía cómo una solución a los problemas de la Guerra Fría), Ramón Trias i Fargas (en su introducción a un libro de Muller Armack bajo el título: ¿Entre el Capitalismo y el Comunismo, un Tercer Camino?), así como en muchos pensadores que han propuesto programas de Tercera Vía en aspectos más amplios, que van desde un punto de vista socialista con Eduard Bernstein (uno de los principales fundadores de la socialdemocracia) hasta un punto de vista cristiano en Alfred Müller-Armack (destacada figura del milagro económico alemán) o posmodernista, en el sociólogo y pensador contemporáneo, Anthony Giddens, quién establece que lo que importa en la Tercera Vía es, por un lado, la preservación de ciertos logros básicos (tales como la democracia y los derechos humanos) y, por el otro la maximización de la producción, en una situación dada en la que los recursos, etc., no son ni infinitos ni totalmente moldeables.
El sociólogo inglés Giddens, reconocido por su teoría de la estructuración y su mirada holística de las sociedades modernas, escribió un artículo con el título “Más allá de la derecha y la izquierda” (1994), donde establece que la política de la tercera vía marca algo absolutamente fundamental en el diálogo político: reconocer un nuevo periodo en el pensamiento político. Nuevo periodo que debe dar respuesta a dos filosofías fracasadas: el neoliberalismo y la socialdemocracia. Dos filosofías que han estado dominando la política de los últimos años. La primera cómo fundamentalismo del mercado que quiere unir lo que es imposible: una teoría libertaria de los mercados con una teoría autoritaria del Estado y del nacionalismo, una combinación explosiva. La segunda estableció el surgimiento del Estado del bienestar basado en una forma de gestión económica que lo percibe cómo el vehículo principal de igualdad y que está ligada a las políticas de clase tradicionales. La socialdemocracia así definida o, digamos, la antigua izquierda, es hoy una filosofía fracasada, tanto cómo la nueva derecha.
En España se conoce a la Tercera Vía al espectro en el que se encuentran aquellos partidos que se salen de las denominaciones tradicionales de izquierdas y derechas. En la Tercera Vía española, encontramos a la UCD, y a partidos relativamente nuevos cómo: el Partido Democrático de Nueva Izquierda (PDNI), la UPyD o Ciudadanos (Partido de la Ciudadanía). Todos ellos, menos el último, no han encontrado su lugar en el espectro político español. Tal vez sea porqué su formación no es capaz de encajar la teoría con la práctica, mostrándose ante la ciudadanía cómo la chanza que se contaba, en la presentación de la tercera Vía de Tony Blair, donde Lionel Jospin y Tony Blair van en coche y Jospin conduce. Llegan a un cruce y Jospin no sabe por dónde tirar. Se gira a Tony Blair y le dice: ¿hacia dónde hemos de ir Tony? Y Tony le contesta: pon el intermitente a la izquierda pero gira a la derecha
Son mucho los que han criticado esa Tercera Vía española que solo quiere desmarcarse de la derecha sin considerar que lo importante no es el desmarque sino la reconciliación de objetivos antagónicos tales como la justicia social y la efectividad económica. Donde, ante un mundo caracterizado por cambios económicos, sociales, políticos y ecológicos profundos, la democracia social, de querer sobrevivir, requeriría de estrategias distintas: un Estado garantista más que proveedor, un mercado autónomo pero amoldado a los objetivos públicos y una sociedad civil independiente y pujante.
Estamos necesitados de una nueva filosofía política que debe reaccionar no sólo a la disolución de la izquierda o la derecha sino también a los cambios que las han destruido. Vivimos en una sociedad de cambio masivo de sus aspectos económicos y sociales, y sólo capturando la naturaleza de estos cambios podremos esperar transformar la política y producir un programa político nuevo y eficaz. Un nuevo programa político, para un nuevo periodo de pensamiento político integrador, donde se unifiquen discursos, convicciones y certezas. Un programa solidario y no individualista, donde el pueblo observe que los cambios pretendidos sean: caridad por odio, gozo por angustia, benignidad por cutrerío y bondad por maldad. Si es así, este nuevo periodo que se abre ante nosotros, esa nueva filosofía política, está llena de esperanzas y posibilidades.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
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